VIK – GLACIAR SVÍNAFELLSJÖKULL – GLACIAR JÖKULSÁRLÓN
Nos despertamos en el Camping Vík & Mýrdal, nos costó 14€ la noche por persona e incluía ducha con agua caliente y los servicios básicos de un camping (recordemos que hay muchos en los que los servicios se pagan aparte).

Teníamos una gasolinera justo enfrente, por lo que decidimos pararnos para llenar el depósito porque nos quedaban unos cuántos km por delante sin saber dónde podríamos volver a repostar (de nuevo ponemos 6000 ISK (60€)), hacemos parada para coger imágenes con el dron y…. en marcha!!!!!
De nuevo cogemos la carretera 1 hacia los glaciares. Las distancias entre los sitios cada vez eran mayores. No es tanto como el Círculo Dorado, que está relativamente todo cerca. a unos 140 km de Vik empezamos a ver la lengua del glaciar Svínafellsjökull, algo digno de ver y fotografiar, por lo que paramos a ver aquella maravilla que nos dejan los glaciares en Islandia.
El glaciar Svínafellsjökull pertenece al gigantesco glaciar Vatnajökull, próximo al Parque Nacional de Skaftafell, una parte del glaciar está negro supongo que por estar formados también de arena negra. El día era perfecto, hacía sol, y gracias a eso, pudimos ver lo azulado de los icebergs asomando entre el tono negro del hielo.
Decidimos rodear y bajar hasta el lago de agua lechosa que deja el glaciar y pudimos ver lo icebergs. El día era perfecto, hacía so y gracias a eso pudimos ver lo azulado de los icebergs asomando entre el tono negro del hielo.
Con esa imagen nos despedíamos de aquella maravilla para ir al siguiente glaciar: Jökulsárlón, a unos 56 km por la carretera 1.
Jökulsárlón es también conocido como la laguna de los icebergs. Los grandes bloques de hielo y las aguas cristalinas, hacen de ese lugar algo mágico y muy difícil de olvidar. Es la parte sur del glaciar Vatnajökull (el más grande de Europa) y escuchar literalmente el deshielo hace que se te pongan los pelos de punta.
Estar allí durante un rato y escuchar cómo se desprenden los trozos de iceberg para abrirse paso al mar, no deja indiferente a nadie. Se pueden ver, patos y lo más impresionante, sus focas. Parece que te observen ellas a ti y te digan que allí son libres, que nadie las cazará en ese lugar secreto. Ojalá prohibieran al fin la caza de la foca.
Muchos turistan optan para hacer algún crucero por el interior del lago. A nosotros la vista que nos ofrecía el lugar, nos pareció suficiente para no aportar al deshielo.
Ya era hora de comer por lo que decidimos comer allí mismo en la playa que hay enfrente del glaciar, llamada Playa Diamante debido a que los restos de icebergs van a desembocar en dicha playa.
Allí prendimos nuestro hornillo y a comer, esta vez nos hicimos unos espagueti a la carbonara riquísimos!! 😉

Continuamos unos 30 minutos y parada a dormir!! Acampamos en un camping en el primer fiordo: Eyjolfsstadir Campsite que nos cuesta 12 € la noche por persona, con ducha gratis, carga para móviles, pica para fregar los platos y la dueña del camping, encantadora. Justo al lado del camping hay una cascada preciosa que se puede ir a visitar sin dejar indiferente a nadie 🙂
Nos vamos a cocinar, cenar y a dormir!! hasta mañanaaaaaaaaaaa






















