HVERIR (NÁMAFJALL) – MÝVANT (baños de agua caliente)
Buenos días Islandia! Nos vamos dirección Dettifoss 🙂
Salimos del camping y paseamos un momento por la cascada que teníamos a la salida del lugar.

Nos quedan nada más y nada menos que 3,20h de camino por la carretera 1 hasta la cascada más grande de Europa…qué ganas de llegar y hace un día increíble con un solazo de escándalo! Qué suerte estamos teniendo!! Esta ruta del Este se hace un poco menos entretenida, ya que no hay puntos de interés importantes. No puedo poner que se hace pesado porque nada en Islandia es pesado de ver. A cada kilómetro encuentras saltos de agua a cada cual más impresionante, casas enterradas en la montaña que únicamente les sobresale el techo cubierto de musgo, hierba o cualquier elemento para cubrirse de las heladas, y todo ello hace que sea un país dónde no haya un rincón espectacular para ver.
Hacemos una parada en la mitad del camino en Egilsstaðir. Decidimos parar aquí por dos motivos: 1. poner gasolina y 2. podíamos comer en Subway (aquí iría un emoticono de ojos saltones con corazones). Qué alegría después de tantos días sin comer nada más que la comida preparada que llevábamos para nuestra aventura!!!! Miguel apostó durante todo el camino que si veíamos un subway (cosa difícil) nos invitaba él. Aquí le preparamos una pequeña broma porque Albert si lo sabía y Miguel venga a apostar! jajajajajaj
Después de comer, ponemos gasolina aunque nos quedara la mitad del depósito por si no encontramos otra. Otras 6000 ISK (60€) para dar de beber al cochecito y seguimos la ruta hacia
En el coche normalmente seguíamos la ruta, pero de vez en cuando decidíamos modificarla para poder verlo todo. Y eso hicimos. Nos desviamos de Dettifoss para dirigirnos a la parte volcánica de Islandia. Las carreteras parecían un decorado lunar de arena negra y colores cobrizos bañadas en nube blanca que parecía algodón. Creo que no he visto carretera más bonita que esa en todos mis viajes.
Llegamos a Hverir, en Krafla, es la mayor solfatara (conjunto de pozos de barro herviente, depósitos de azufre y fisuras por donde emanan vapores de agua con sulfuros de hidrógeno, a veces a gran presión). Este extraño terreno, con combinaciones de colores marrones, negros, grises verdosos, lleno de cráteres, nubes y fumarolas con un olor a azufre que muchas veces no se podía aguantar, justo en la falda de Námafjall, montaña que fue formada por una erupción.
Sulfataras en Hverir
Teníamos suficiente olor por ese día y Krafla nos iba de camino a Dettifoss por lo que llegamos a Mývatn, lugar dónde al fin podríamos darnos ese baño que tanto queríamos.
Primero decidimos el camping dónde plantar la tienda de campaña y después tranquilamente cogeríamos nuestras cosas para ir a bañarnos a las aguas termales. El lugar que escogimos fue Hlid Cottages and Campsite ( 15€ por persona y noche) cerca de los baños de azufre Mývant.
Al iniciar el viaje, buscando información de Islandia y preguntando, todo el mundo apunta a que el Blue Lagoon es visita obligada en este país, pero creo que Mývant lo supera con creces. Es acogedor y no hay tanta gente y eso es lo que nosotros estábamos buscando.
La entrada nos cuesta 35€ por persona pero los pagamos súper agusto por aquel ratito en agua caliente después del frío que estábamos pasando. En el precio entra la taquilla y jabón después del baño en las duchas. No llevéis pendientes ni ningún tipo de joya porque quedan absolutamente ennegrecidos por el azufre.

Se nos hacía de noche en los baños y vimos el atardecer desde allí. Desde luego no me cansaré de repetir las imágenes tan bonitas que Islandia te deja.



Salimos de los baños, ducha de agua caliente, a cenar y a dormir. Hoy la tienda de campaña nos esperaba ya montada… 🙂







