27 de Diciembre 2018
Nos despertamos sobre las 9am porque estábamos agotados de nuestra aventura en bus. Mientras desayunamos, planificamos nuestro día para no perderlo después del traspiés del avión y decidimos que nos vamos a Kakku, el bosque de estupas.
Preguntamos en el mismo hotel que nos costaría ir en taxi, ya que se encontraba solo a 1 hora de camino (si fuésemos en bus, son 3’5h desde inle) y nos ofrecen uno por 47.000 kyats ida y vuelta los dos (14€ por persona ida y vuelta). No nos parece mal teniendo en cuenta que queremos empezar a visitar el país y hacia allí que nos vamos!
Llegamos a Kakku después de 1’5h de trayecto entramos por unos caminos por donde en bus no pasa y los paisajes fueron impresionantes. Nos mereció la pena ir en taxi, sino esos caminos de tierra, son imposibles de conocer.
En la entrada tienes que pagar 5000 kyats (3€ por persona) y te guardan los zapatos, debes ir descalzo. Aquí empieza también la experienca en el país de los pies descalzos.
Kakku se encuentra en una zona arqueológica que pertenece a la etnia Pa-O. Los Pa-O, que se establecieron allí hace más de 3.000 años, y en algunos momentos de su historia fueron esclavizados por otras etnias. La primera estupa, comentan, se edificó en el siglo III a.C, y el resto de las 2.500 estupas perfectamente alineadas hacen que el recinto sagrado sea tan especial y singular. Es impresionante conocer que todas las estupas tienen más de 2.300 años de antigüedad y que el gobierno Birmano está reconstruyendo algunas dañadas por los terremotos.

A nosotros nos encantó la visita y descubrir aquel lugar tan bonito y silencioso.
Sobre las 14h aproximadamente volvemos hacia Inle y debíamos comer que eran ya las 16.45 de la tarde! estábamos hambrientos🤦🏼
En el hotel estaban incluidas las bicicletas en el precio y nos hicimos con un par para llegar a la zona de restaurantes (a unos 5′). Comimos en el restaurante Golden Kite, muy cerca del market. Decidimos este restaurante porque leímos «pizza»! algo fuera de la comida local, algo turístico y que nos apetecía por ser el cumpleaños de Albert. Nos costó 13€ los dos (contando cerveza y coca-colas a pares! pero un capricho, es un capricho (si si, la gente se preguntará…por 13€ los dos, le llaman capricho??? allí si, porque comer es taaaaaan barato)
Terminamos de comer-cenar, cogemos las bicis y visitamos el night market de Inle. De vuelta, vimos una agencia abierta y preguntamos precios para el bote por el lago inle y poder comparar con los precios que nos había dado el hotel. Nos resultó más económico, por lo que ya lo contratamos allí mismo por 22.000 Kyats los dos (7’5€ por persona) y ya con la tranquilidad de tener el bote, nos fuimos a dormir…mañana será otra aventura…. 🙂

















