1 de Mayo de 2017
Nos levantamos y nos hacemos la mochila con la cámara y los imprescindibles para nuestra ruta de 4 días por Japón.
Debiamos activar el Japan Rail en Nagoya y nos fuimos en tren hacia allí acompañados de Victor y Ana que ellos estaban más acostumbrados al caos japones.
Llegamos casi a la hora de comer por lo que buscamos un restaurante que esté bien para disfrutar de la comida y, a poder ser, de las vistas de la ciudad como nos recomendaron ellos. Dimos con el restaurante perfecto! La planta 15 del edificio del Hotel Marriot de la misma estación de Nagoya.
Saliendo de la estación, subes hasta la planta 15 que está lleno de restaurantes que ofrecen comida de todo tipo. Optamos por uno que tuviera pasta. La comida fué relativamente económica (45 € por los 4), con unas vistas increíbles.
Después de comer, nos apetecía un café. El Starbucks lleno hasta los topes y enfrente, un restaurante llamado Gate House que tenia pinta de carísimo, pero nos dió igual, queríamos un café y algún postre si es que lo hubiera (un cheesecake y una tarta de chocolate riquíiiiisima)
En caso de querer subir más arriba, coger el ascensor hasta la planta 13 y después seguir indicaciones que te lleven a la planta 53 donde hay un Spa, restaurantes, cafeterias….
Después de comer, debemos ya activar el Japan Rail, cambiar moneda y comprar una tarjeta con datos (IMPORTANTE TENER INTERNET EN JAPÓN!!!!!!) En la misma estación, debes dirigirte al mostrador número 8 y allí nos lo activan. Para el cambio de moneda, justo en la esquina saliendo de la estación hay una casa de cambio World Current Shop donde el cambio es mucho mejor que en otros lugares. Lo cambiamos a 117,50 YEN
Saliendo de la casa de cambio y con las explicaciones de Victor y Ana, es hora de empezar nuestra aventura sin absolutamente nada programado (ni hoteles, ni destino) únicamente sabiendo que nuestra primera parada sería Kyoto.
Cogemos el ticket para el tren bala con asientos asignados y alla vamoooooooos!! (muchas veces va lleno, pero os dan la opción de ir sin asiento asignado)
A las 19h llegamos a Kyoto, buscando en google maps, nos dice que nuestro Ryokan está cerca de la estación de Marutamachi (línea verde)
Si vais con google maps, japón es un viaje idílico. En caso contrario, puede llegar a agobiar bastante.
El Ryokan se llama Tougetsu, justo al lado del Palacio Imperial, que nos cuesta 16.000YEN (130€) precioso y auténtico sin duda (dimos totalmente en el clavo con la reserva del alojamiento)
Dejamos nuestras mochilas y con el hambre que teníamos salimos a cenar, cosa que a las 21h de la noche no había ni un alma en la calle. ¿Dónde cenábamos? pues en el primer sitio abierto que había. 45€ nos costó la cena «tapeo extraña» en aquel lugar. Ahí te das cuenta que la comida japonesa, te gusta o no te gusta!
NOTA: No dejar propina en Japón! Ellos no lo conciben como en España. No entienden porque les dejas un dinero allí que no es suyo. Lo aprendimos cuando dejamos unos yens y la mujer del restaurante salió corriendo tras nosotros para devolvernos ese dinero jajajaj
Volvemos al Ryokan, ducha y nos enfundamos sendos kimonos dignos de cualquier japonés. No nos defraduó nada la experiencia y la recomiendo 100%




